Idea para un corto

Pongamosle que el personaje principal se llama John ¿Estamo?

Primera Escena

Entonces en la primera escena está John duchándose (Situación muy reflexiva, íntima y personal, por lo menos para mí) con cara seria, y se jabonea el cuerpo pajeramente, como si derrepente se acordara del jabón. El plano lo muestra de la cintura para arriba. Idealmente que le cayeran gotas de agua a la cámara. (En este minuto John se está duchando con agua fría para que no salga vaho)

Indiscriminadamente se aplica el jabón en barra sobre el pelo (o cabeyera) como si se estuviera jaboneando cualquier otra parte del cuerpo. Esto produce un exceso de espuma que se la esparce por el cuerpo como si fuera lo más normal del mundo.- habría que averiguar qué tipo de pelo tuviera que tener el actor (el que produciese más espuma)- como si esa fuera la manera de jabonarse.

Toda esta escena recién relatada es un montaje con acompañamiento musical (que podría ser esta canción, o esta.) La cámara captura una serie de rituales cotidianos de aseo de pocos segundos cada uno que se ven normales, pero tienen algún aspecto en su ejecución que se ven raros. La cámara se va empañando poco a poco


El personaje se sale de la ducha y se seca como el pico, como si nunca hubiese aprendido a ducharse (Como si las cosas no se mojaran) y se empieza a poner una serie de anillos en cada dedo de las dos manos. Los anillos son del estilo de los de Ringo Starr (Planos en su parte superior).

Luego se muestra una secuencia de todo el proceso en que se viste. Todo esto tratando de mostrar la auscencia de pudor de cualquier persona que se viste y sabe que no lo observan. Se pone unos eslíp naranjos (yo tengo unos), y un traje que a primera vista parece formal, pero a medida que el lente se va desempañando, revela unas solapas setenteras y unas patas de elefante.

Segunda Escena

John caminando por la calle con su atuendo ridículo setentero. La música continúa. Y se le trata de mostrar lo menos posible. Sucesivamente se intercalan escenas cotidianas, acercamientos a muchas cosas de la calle, con detalles del atuendo o del pelo de John, y con detalles de la selva.

Tercera Escena

John sentado en un sillón de cuero con cara concentrada. Primer plano a su cara. Escuchando los problemas de un paciente en una consulta. Con su mano llena de anillos contra su pera, en pose de intelectual y asintiendo. El paciente habla de algo grave (como que tiene un amigo que se tiró de un séptimo piso, y que lo admira por su valentía, que él preferiría pegarse un balazo) (Que la próxima vez que salga de su edificio y se encuentre con la vecina se la va a follar sin decirle nada) (O que de las puntas de cada uno de sus dedos siente que le salen serpientes, y que de las bocas de estas serpientes salen agujas, y que de cada aguja sale un microchip). Y John asiente nomás, y dice "Aha....", "Mmmh..." . Suena música funky por detrás y el volúmen de la voz del paciente se disminuye en un fader, hasta que se puede apenas percibir, La camara se aleja de la cara de John y se escucha su voz en off:

Un kilo de Pan
Jarabe para la toz
Un litro de aceite
Comida para el perro
Jarabe para la tos (No se te valla a olvidar el jarabe para la toz)
pan pita
Un kilo de Pan
Aceite
Jarabe para la toz
tomate (Dos kilos de tomates)
Y Palta
Un kilo de Pan y Aceite
Y Jarabe para la toz...
Etc.

2 si no quiere, no comente

Dos escenas

I

Una pareja se besa en un banco en una esquina. Hace calor y ambos andan ligeros de ropa, revelando lo que podría ser sus encantos, a vista y presencia de quien quiera mirar. Como adolescentes, como si el pudor se lo guardasen exclusivamente para ellos mismos. Ambos son colorines: ella tiene el pelo color cono, y él tiene el pelo del color de la luz de la bencina cuando se acaba, como un naranjo ceniza. Ambos son inmensamente blancos; tan blancos, que él parece tener un tono amarillento, y ella un leve matiz morado. Ella tiene un ligero olor miel y a pata y él un ligero olor desconocido pero emulsionado. Él tiene los dientes grandes, y ella grande las encías. Ambos se visten mal: Él con una sudadera para sudar y unos calcetines blancos con líneas azules y rojas, y ella además de la sudadera para sudar, unos shorts amarillos y bototos caldeantes.

Ambos se besan largamente y transforman sus labios secos y colorines en labios mojados y resbalosos. A intervalos intermitentes se alejan para observarse, manteniendo los ojos entrecerrados, molestos por la luz impía, por sus inocuoas pestañas amarillas.

Se vuelven a besar, volviendo a olvidarse de lo que los rodea, del mundo de los no colorines, y se funden el uno con el otro, como dos pedazos de cobre al rojo vivo. De sus bocas comienza a brotar un pus efervescente que los sobrepasa, que los mancha, que los inunda. Como una espinilla gigante, como el magma de un volcán en erupción de sus bocas brota el pus más romántico jamás visto.


II

Desde la calle Mallinckrodt se ve un cartel grande y luminoso que dice “BLUE GYM” con letras musculosas y del color enunciado. Adentro un montón de hombres en Blue Jeans y camisetas blancas levantan mancuernas y practican karate; muchos de ellos con botas de vaquero, muchos de ellos con corte militar, algunos con cortes de pelo de algunas épocas. De fondo suena “Another One Bite The Dust” de Queen.

5 si no quiere, no comente

EL AMOR

Es un país sin fronteras,
un timón sin rumbo,
un auto sin motores,
Es Juan Pablo II

Es la mejor de las canciones
de Arjona, un cantautor y poeta,
que presenta las soluciones
para meter la corneta.

es hacer el amor rico en un auto
es morder la almohada o la colchoneta
es gritar como rambo
sin siquiera sacarse las calcetas.

Por amarte asi,
es esta mi fortuna es este mi castigo,
será que tanto amor acaso esta prohido,
y sigo aqui muriendo por estar contigo


Es un camino sin fin,
es una enfermedad sin cura;
en el desierto un cojín.
Es loque la tiene dura.

Es una opción de vida
Es una fiera indomable
Es una deuda impagable,
Es el silencio de Milton Millas

si hubieras amado cuando te ame
serias en mis sueños la mejor mujer
si no supiste amar
ahora te puedes marchar.


Es una zapatilla malgastada,
es una madre enojada,
una servilleta arrugada,
Es una alfombra manchada.

Una lágrima en la mejilla,
una erección en la tetilla
una cancion que ni se le ocurriría
ni a Alonso de Ercilla
(Ni a Javier Mansilla)

De una misma cosa viven,
Christan Castro y Marilyn Manson
De un idioma universal
Lo que tomaba Michael Jackson

Demerol
Oh God he's taking demerol
Demerol
Demerol
Oh God he's taking demerol

Arrugar a llamarla, haciéndose el bacán
En vez de eso, mandarle un del mensaje de texto
pasión en un tagadá ¿Cuál tagadá?
Más que una pasión, un sentimiento.
Demerol

1 si no quiere, no comente

La escala social

2 si no quiere, no comente

Igual me hubiese gustado escribirlo curado. Me saué de todas formas un 6.3

Prólogo



La inspiración para desarrollar la idea de este cuento, viene de un dibujo en particular. Siempre me ha gustado la pintura, y hace algunos años que practico la pintura callejera, específicamente el graffiti y el stencil. El graffiti nace como una frase escrita en una muralla, y después el término se extendió a lo que se puede ver usualmente en la calle, que son pinturas coloridas de letras y figuras con influencias del cómic y de la cultura popular. El stencil consiste en un dibujo de alto contraste que se corta sobre una plantilla, la cual se pega sobre una muralla y a la cual se le rocía pintura encima, siendo una técnica rápida que se puede aplicar en serie.

Hace ocho meses me puse a pololear con Sofía. Nos conocíamos hace años, y siempre habíamos tenido una afinidad potente, pero no estuvimos juntos hasta ahora por una serie de razones. En el verano quisimos hacer un stencil juntos, quisimos hacer algo que trasmitiera un mensaje positivo y que a su vez nos hiciera sentirnos identificarnos. Así, el concepto que desarrollamos fue el de dos niños que se están tomando de la mano, y mirando en direcciones opuestas. La intención era expresar el hecho de que siempre estuvimos juntos de alguna manera, sólo que no lo sabíamos. Muchas veces uno camina de la mano con alguien, y sin darse cuenta, hay múltiples factores que lo hacen avanzar, pero no se genera conciencia, de la misma forma que uno ayuda a mucha gente de una manera secreta, por el simple hecho de ser como es.

De esta manera, nos dedicamos una semana entera, y fabricamos el stencil en tamaño real, pintándolo en diversas partes de Santiago, entre ellas, en esquinas donde los niños parecieran estar mirando a ambos lados de la calle antes de cruzar, y también en Paul Harris con Avenida Estoril, en la muralla que se puede ver desde las habitaciones de la Clínica Las Condes.

En el momento en que me propuse crear una historia para este trabajo, me inspiré en estos dos niños, e intenté trabajar en la idea de darles vida por medio de una historia, tomando en cuenta que de alguna manera inconciente representan al mismo tiempo y en diferentes niveles a la Sofía y a mí, las polaridades que desempeñamos ambos en una misma relación, y mis polaridades y conflictos propios, de esta manera, el formato del cuento es ya preexistente al mismo, porque es a partir de la pintura original, que nace la inquietud de añadirle un trasfondo y a su vez un paso más en la historia propia de la pintura y la serie de actos simbólicos que implica el proceso creativo. Desde cierta perspectiva el hecho de crear un cuento es sin duda un plagio; un plagio a uno mismo, en el cual uno rescata de la historia y experiencias personales el sustrato para crear realidades, que conciente o inconcientemente son siempre un retrato fiel del mundo interno de quien escribe. El encargo específico del ramo de crear un cuento basado en la teoría humanista se transforma en una escusa para expresar una serie de aspectos e inquietudes que vienen de mucho antes, para completar una obra artística y un proceso creativo que se había empezado a movilizar desde antes, y para reflexionar acerca de los conflictos que acarreo, ver cómo suceden, y descubrir las polaridades en los cuáles se desplazan. Sin pretensiones de notas o evaluaciones, simplemente abrirme y conocerme con tenacidad.
Juana y Pedro

Se conocieron desde que eran chicos y cabezones. Juanita tenía una bicicleta rosada que del mango salían flecos, con una ruedita chica al lado izquierdo, y Pedro aseguraba que su papá tenía la bóveda de armamentos más cuantiosa y peligrosa del mundo en su patio trasero.

Vivían en la misma calle Chesterton, a unas casas de distancia, un trayecto que con el tiempo se volvió más corto; al principio una exhaustiva expedición, con los años unos segundos en auto.

Pedro y Juana probablemente se enamoraron, pero nunca supieron:

Pedro patea una piedra con energía, que va a dar a una reja, emitiendo un ruido estruendoso y agudo.

Juana observa agazapada, desde lejos y cerca al mismo tiempo, tapándose los oídos y cerrando los ojos con fuerza en cada estrépito. Se asoma impulsivamente:

- ¡Ya para! ¿Para qué lo haces treinta veces? – Dijo Juana con un poco de miedo.
- ¿Qué te importa a ti? – Respondió Pedro sin desviar la mirada del suelo.
- Yo soy una de todas estas personas que tienen que escuchar cómo le tiras piedras a las rejas. Podrías pegarle a los coquitos de los árboles en vez de las piedras. Podrías pegarle a una pelota de fútbol. Adentro de tu casa. O podrías aplaudir, o jugar conmigo, o inventar un cuento, o descubrir un misterio.
- ¡Descubrir un misterio! – Pedro acomodó sutilmente una piedra con su pie, mirando fijamente la reja negra- Hoy día descubrí un misterio.- Pedro cerró la frase con un fuerte zurdazo que remató en un trueno en el metal oxidado.
- ¿Cómo?... ¿Porqué?
- Descubrí que mañana es de mentira. – Hubo un rato largo en que Juana guardó silencio, se armó una pausa inusual entre niños tan chicos.
- Te entiendo… ahora lo entiendo todo… - Respondió Juana arrugando un poco la pera. – Por que siempre es “ahora”, por que cuando digo “ahora” pensando en “después”, ya fue “después” mientras estoy diciendo “ahora”… ¿No?
- No… - Se dio un respetuoso silencio en el que ambos reflexionaron. – No…. No sólo eso… descubrí el misterio del mañana. Mañana va a ser igual a hoy día, ese es el misterio.
- ¿Igual?
- Igual- Pedro no se dio ni el tiempo de pensar. – Todos y cada uno del resto de tus días va a ser igual… hasta un final.
- No creo que sean igual; ayer no conversamos esto, y antes de ayer tampoco, y el día antes a ese tampoco, y ayer me equivoqué cortándole el pelo a una amiga y eso nunca me había pasado, y hace tiempo no me gustaba el manjar por que me obligaban a comérmelo cucharadas y ya no, ahora me encanta y lo como hasta con pan. Eso fueron otros días. Mañana yo voy a crecer y ser otra persona.
- Tienes razón, todos los días son distintos. Pero eso no significa que mañana vayas a ser otra persona. Tú podrías decir que antes eras una guagua, y que en muchos años serás viejita, Pero al final, siempre es igual. No importa quién digas que eres.
- ¿Siempre siempre igual?
- Mira: Todas las cosas que uno descubre son nuevas ¿No?- Juana asintió con los ojos bien abiertos. – Esas cosas que son nuevas, nunca vuelven a ser nuevas, sólo pueden ser nuevas una vez.
- La segunda vez ya no son nuevas.
- Exacto…. Llega un minuto en que uno crece tanto, que ya se acaban las cosas nuevas.- Juanita se cubrió con la manga un bostezo, cuando en realidad había abierto la boca de asombro. – Y ahí ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a jugar los mismos juegos con otros nombres una y otra vez? ¿Nos vamos a parecer cada vez más unos a otros, hasta que todos hablemos con la misma voz? ¿Vamos a buscar entretenernos, actuando como si todo fuera nuevo?
- Yo creo que cuando las cosas se ponen aburridas uno siempre puede inventar otra cosa – respondió Juana. – Uno puede viajar por el mundo, porque el mundo es grande, o puedes conocer gente, que son millones, y yo no creo que sean todos iguales, o puedes escuchar música; el otro día mi papá me dijo que aunque te sientes a escuchar música ahora y escuches música todo el rato hasta el día que te mueras, no vas a alcanzar a escucharla toda. – Dijo Juana asintiendo y abriendo los ojos como dos pelotas, como si estuviese diciendo una verdad que sólo ella poseía.
- Tal vez tengas razón, pero eso qué importa al final, qué tiene escuchar música o conocer gente, si al final es lo mismo. ¿Te cuento algo yo? Resulta que todos nos vamos a morir. ¿Habías pensado eso? – Juana sabía que todos envejecemos, y que los viejos solían morirse, pero nunca había sopesado de esa manera la mortalidad de los hombres. Sintió que se le hizo un vacío en el pecho, pero se contuvo de llorar. - ¿Te das cuenta de que eso es algo que nos va a pasar a todos tarde o temprano? No importa lo que hagamos; no importa lo buenos que seamos ni lo bien que nos portemos, no importa cuánta gente conozcamos, cuantos juegos ni canciones nos sepamos, al final nada importa. Te mueres y te meten en un cajón. Te entierran bajo tierra donde no te puedas escapar aunque estés vivo, y no sales de ahí nunca más. Hasta que tu cuerpo se deshace y no queda nada, y la gente arriba sigue haciendo lo mismo de siempre hasta que se olvidan por completo que exististe, hasta que el sol explote y no quede nada de nada.
- No porque yo me voy a ir al cielo. – Juana miró al cielo y se apresuró a corregir: - Si es que me porto bien. ¿Viste? Ahí importa lo que yo haga mientras esté viva.

Pedrito guardó silencio, miró al suelo un rato, y luego pateó otra piedra contra la reja oxidada. Juanita se acercó y le hizo un cariño leve en la cabeza. Le dijo adiós y se fue para su casa tranquila. Los padres de Pedrito eran agnósticos, eso era algo que ninguno de los dos sabía hasta ese momento. Pedrito había oído a sus padres que eso del cielo era un cuento y no estaba dispuesto a creerle a una niña. Juanita se había ido convencida de haber ayudado a su amigo.

Juanita era una niña noctámbula. Era buena para dormir siesta de día, y en la noche se levantaba sin que nadie se diera cuenta, miraba por la ventana de su pieza, que quedaba en el segundo piso, todas las cosas que ocurrían en las calles a esas horas. Inventaba juegos y los realizaba sola, jugaba callada en los rincones de la casa que de día no le permitían, (adentro del clóset, debajo de la cama con una lámpara, revisaba álbumes de fotos) prendía fósforos, escribía en su diario y dibujaba sin que nadie le desconcentrase ni le pidiera favores o le diese órdenes.

Pedrito en cambio era un niño con los horarios bien disciplinados. El dormir para él era una actividad difícil. Tenía miedo a la oscuridad, y en las noches se despertaba súbitamente, con terror. Por eso, el prefería el día, y la luz lo activaba vigorosamente; pasaba todo el día agotando la mucha energía y la poca fuerza que tenía y así acostarse vencido por el cansancio todas las noches.

Lo que no sabía ninguno de los dos niños era que secretamente en las noches se echaban de menos. Juana escribía o hacía algo en su desvelo voluntario y pensaba en Juanito, mientras éste se revolcaba en sus sábanas sudadas, y éste pensaba en Juanita y deseaba estar con ella y que le contagiase de su paz.

Durante el día volvían a ser los niños de siempre, que por las circunstancias eran amigos, en una edad en que los niños no tienen amigas y las niñas no tienen amigos. Se involucraban en acaloradas peleas o en conversaciones contradictorias. Un día estaba oscureciendo, y la calle estaba mojada, lo que la hacía ver como piel de ballena.

- Mi mano derecha es una de mis mejores amigas. – Le contaba Juana a su amigo. - Me ayuda, me acompaña. A veces habla por mí cuando no tengo ganas de hablar con nadie. Todas las cosas lindas que hago salen de mi mano derecha. Mi mano izquierda la envidia un poco, y se siente sola, y trata de llamar la atención ocupando cueritos y relojes. En el fondo yo creo, en el fondo es que la admira, y trata de apañarla, y es como la hermana chica. Se siente feliz de que hayan inventado el teclado del computador, y quiere ver cómo es la letra de la mano derecha cuando escribe. La ha visto pocas veces y siente que a veces la inventa en su imaginación. Cuando chica conocía mejor la letra, la veía más a menudo, porque afirmaba la hoja del cuaderno mientras la otra escribía, pero después se empezó a alejar de su gemela al momento de escribir, cuando ésta no la necesitó más. Después llegó el momento en que se renunció, y se entregó a la superioridad de la mano derecha.
- Y ¿Cómo se lleven entre ellas? –Preguntó pedro.
- La mano derecha es social, es buena onda, me de comer, mientras la izquierda se esfuerza por cortar los pedazos de carne, y le grita al brazo y al codo "ya po, no me ayuden". La mano derecha me rasca, chasquea los dedos cuando bailo, y la otra intenta llamar la atención, se hace la víctima metiéndose al bolsillo. La derecha, aparte de ser pinta mono y espontánea, saluda constantemente y hace signos de paz o de heavy metal. – Juanita se dio el tiempo de hacer ambos gestos, mientras Pedrito paraba su dedo medio, ambos rieron. - Derrepente le toca a la mano izquierda saludar cuando la derecha está ocupada sosteniendo algo pesado o importante, o jugando con algo más interesante, y su saludo es lerdo y tierno, como que se hace la chora, y jura que le sale estupendo, pero todos se dan cuenta que no, y se ríen un poco.
- Pero ¿cómo se llevan entre ellas?
- Yo creo que tienen “sentimientos encontrados” – Juana hizo el gesto de comillas con ambas manos, y las miró por separado. Muchas veces había escuchado esa expresión en los adultos, por eso le añadía comillas.- Como te dije antes hay tensión entre ellas, por un lado se admiran, y por otro lado se envidian. La mano derecha no se da cuenta, en verdad no se preocupa mucho por estas cosas, no les pone atención. Sí encuentra que la mano izquierda es muy rollera, y la invita siempre a participar, tomando sus dedos para entrelazarlos y así estirarme. Hace un tiempo decidió hacer una actividad en común con su her mano y se pusieron a tocar tambores.
- Me imagino que eso hizo que la mano izquierda se pusiera feliz. – Dijo Pedro
- ¡Cómo se alegro la mano derecha!, y se pusieron a bailar, al principio se reían por que no les salía bien y se sentían locas y tontas, pero con el tiempo pasó lo que siempre pasa, lo que llena de amargura a la mano izquierda. La mano derecha empezó a superarla, y se volvía cada vez más loca y frenética, y sacaba todos los sonidos, y saltaba, y empezó a opacarlo todo, a comerse a la mano izquierda.
- ¿Cómo se la empezó a comer?- Respondió Pedro un poco impresionado. No manejaba algunas de las expresiones de Juana que estaba mucho más acostumbrada que Pedro a conversar con adultos.
- A comérsela en el sentido de tocar mucho mejor que la otra, es que empezó a tocar tan bien la mano derecha, que ya no se notaba cómo la mano izquierda había aprendido. Y el resto de las manos empezaron a comentar y a preguntarse quién era esa, y la mano derecha lo único que quería era desaparecer y meterse en el bolsillo, porque no le gustaba darse cuenta de que era tanto mejor que la izquierda, para ella todo había partido como un juego.
- ¿Y qué pasó?
- Como siempre pasa con todo en teleserie de manos, ya no tocan tambores, y ya ni siquiera hablan del tema.
- ¿Y la izquierda se amurró?
- Siempre anda metida en el bolsillo, pero igual yo creo que se da cuenta de todas las cosas que tiene que hacer por mí, porque se afirma de las cosas cuando estoy a punto de caerme, o hace las cosas que tiene que hacer cuando estoy jugando o dándome una vuelta de carnero.
- ¿Y tú qué haces para arreglar el mal entendido?
- Lo que pasa es que yo me dí cuenta de esto hace poco, y he sido un mal manager
- Un mal “manoger” mejor dicho.
- Claro, y trato de hacer que mi izquierdita participe, y la dejo hacer cosas, y a veces me acuerdo de esto (porque de repente se me olvida) pero lo hace mal porque sin ella haberlo querido, es muy mala para ciertas cosas. Es muy tierna en realidad. Cuando la pongo a hacer cosas, se pone contenta y agitada, y no sabe la ser espontánea. La derecha pareciera no preocuparse por nada, y está descubriendo la flojera, eso es lo que me estoy dando cuenta ahora, pero la dejo ser así, porque si ella está tranquila, mejor así. La otra vez le conté esto a mi mamá, y me enseñó un gesto que sólo lo puede hacer la mano izquierda.
- Y ¿Cuál es ese?. – Preguntó Pedro tratando de ver en su cabeza todos los gestos que se sabía, sin encontrar ninguno. Juanita levantó mano izquierda, empuñándola por encima de su cabeza.
- Y ¿Eso qué significa?
- No sé todavía.

Un día, se habían encontrado en la plaza que quedaba a una cuadra de la casa de ambos, a Pedro ya lo dejaban ir solo, pero a Juanita no, a no ser que la acompañara su hermana grande, que se juntaba con sus amigas del barrio a fumar cigarrillos, o su abuelo, que le gustaba caminar lento, tomarla de la mano y a veces, cuando ambos tenían la paciencia, se contaban historias mutuamente, pero por lo general caminaban en silencio hasta el parque, donde Juana podía ocupar su tiempo sin que le llamasen la atención, como este día. Juana estaba debajo de la sombra de un nogal, pintando su bloc con su maleta de lápices a colores, escriptos y acuarela:

- ¿Qué pintas? – Preguntó Pedro como aparecido de cualquier parte.
- Un cartel publicitario. – Respondió sonriendo Juana, después de haber saltado un poco por el susto.
- ¿Por qué?
- Por que los encuentro bonitos.
- ¿Bonitos?
- Si – Respondió Juana sin desviar la mirada del papel. Pedro se tomó un tiempo para volver a hablar, no quería caer mal.
- Yo los encuentro feos.
- Yo los encuentro bonitos, ¿ Porqué los encuentras feos?
- Porque siempre quieren que uno compre algo. Son como una mentira, nunca quieren que lo que dicen parezca lo que realmente están diciendo. Mi mamá dice que los niños tontos son los que le hacen caso a los carteles y a los comerciales.
- Yo n o encuentro que te piden nada. – Respondió Juana sin dejar que Pedro terminase de hablar. – Si tú sientes que te están pidiendo cosas es porque no sabes lo que quieres.
- Ya, pero eso no significa que vallan a ser bonitos. ¿Qué tienen de bonitos?
- Yo encuentro que tienen colores bonitos, y que dicen lo que uno quiere que digan. Los carteles no tienen porqué querer que uno compre cosas, los que dibujo yo no por lo menos. Uno puede poner frases que te hagan pensar, o simplemente no poner ninguna frase.- Juanita remató con un punto en su cartel, esmerándose porque quedara más bonito todavía, ahora que conversaba con Pedro.
- Pero eso es tú cartel – Subrayó Pedro. – Para tener un cartel de uno hay que pagar mucha plata, y nadie va a pagar plata si no le interese ganar más plata todavía.
- Quizás sí. Pero esos que quieren ganar plata tampoco los encuentro feos. Encuentro que son caricaturas de la gente. Encuentro divertidas las caricaturas. Fíjate en ese. – Señaló al otro lado de la calle, a un cartel en el que aparecían dos cocineros (a juzgar por los sombreros) bien parecidos, hombre y mujer, apoyados espalda con espalda y con los brazos cruzados, con una sonrisa, publicitando un restorán.- Tú sabes que esas personas no son cocineros. ¿No lo encuentras chistoso?
- Lo encuentro FOME.
- Seguro lo encuentras FOME, porque a ti te entretienen las cosas de los adultos. A veces parece que no quieres ser más niño. – Juana volvió a mirar su dibujo, un poco irritada por el tono de Pedro.
- Yo soy lo que soy no más. Si a ti te entretienen cosas que tú sólo entiendes, no tienes porqué enojarte por que el resto no las entiende.
- Lo único que importa es entretenerse, ¿Qué más que eso importa? ¿Crecer? ¿Morirse? – Se apuró a argumentar Juanita, imaginándose lo que Pedro le iba a responder.
- Nada importa más que eso. Es lo único que tenemos asegurado. Lo único que no tiene arreglo. Lo único que no es mentira y que no me puedes discutir. A ti te pueden gustar o no un millón de cosas, pero lo único que no te puede dejar de gustar es morirte, es dejar de existir, porque una vez que estás muerto nada te puede gustar.
- ¿Y si es que a mí me gustara? – A Juanita no le gustaba la idea, pero encontraba perfectamente posible que a mucha gente le gustara. Creía honestamente que estaba plagado de personas que simpatizaban con la idea de matar o morir.- Lo que pasa es que tú estás muy solo y no lo sabes, tienes miedo a quedarte solo cuando en realidad estás terriblemente solo.
- Eso es verdad. Siempre he pensado que uno está rodeado de gente, pero en verdad uno viene y se va de este mundo solo. Además, por mucho que uno se esfuerce por explicar lo que uno piensa o lo que a uno le pasa, siempre depende de lo que el otro pueda entender, y eso nunca sucede un cien por ciento… - Se produjo un silencio desolador, en el que Pedro no supo descubrir si estaban conversando o peleando. Pedro optó por ocupar un tono conciliador: - En realidad estamos todos muy solos…
- Y eso a ti te da mucha pena. Porque no soportas escuchar lo que tu cabeza te dice, y no eres tu mejor amigo, si fueras tu mejor amigo te entretendrías con cualquier cosa. Sabrías cuáles son las cosas que te gustan y cuáles no.
- ¿Y tú eres el ejemplo?
- Para mí Si. Si todos estamos tan solos lo único que nos queda por hacer es sacar lo mejor de eso ¿o no?.

Pedro se paró orgulloso, tratando de no pensar en Juana y la pelea, y se fue a jugar lejos, sin saber que esa amistad se había acabado ahí. Un tiempo después Juana se cambió de casa y no se volvieron a ver. No supieron dimensionar lo que era perder contacto, y tuvieron años para acordarse con nostalgia y añoranza de lo importante que fue la amistad.

Muchos años después Pedro estaba cambiado y crecido. De alguna manera había adquirido la madurez de ver la vida como un niño. Estaba en su auto parado en una luz roja, cuando por delante vio cruzar a una mujer que le resultaba extrañamente conocida. Tuvo una visión. Esta mujer se volvió hacia él y le gritó llena de risa.

- ¿Pedro? ¿Eres tu?

Pedro se bajó del auto y se abrazaron entre bocinazos. Juana no podía creer lo que estaba viendo después de tantos años. Pedro había visto pasar a Juana muchas veces en la calle, pero nunca quiso abordarla o gritarle de lejos. Algo lo detenía.

1 si no quiere, no comente

Sexi numerario
comienza tu horario
un cuarto pa las siete
rascándote el ojete.

La ducha matinal,
te suele molestar
la mugre en todas partes
te hace más galante.

Ocupa garabatos
el sexy numerario
que tiene un lindo jopo
la raja, chucha y poto.

qué taquilla es el sexy numerario
pantalones color caquis y un rosario.
una paja y el moco en el acuario.
a los niños enseña el abecedario.

4 si no quiere, no comente

Soy la muerte

Cuando Muera, me gustaría que un bolero llevase mi nombre, o ser un cuento bien contado, o una mentira piadosa. Que las propiedades del Mito se apoderasen de mi historia, que se omitan las cotidianeidades tediosas, y que se ensalcen mis virtudes, al estilo Corazón Valiente Fuego por los Ojos.

Y que en mi funeral se chorree licor y se disparen balazos, y que ojalá haya una instalación, o una performance póstuma, como nombrar con nombre y apellido a mis enemigos, (en una pantalla, proyectar una grabación mía con ojo de pez, apuntando con el dedo) Y que me saquen de la iglesia y que mientras tanto suene Gangstas Paradise de Coolio y que con mi cuerpo se haga un mueble, o me deshollen y que mis huesos los pinten color flúor, y las cuencas de mis ojos de color rojo, mi esqueleto se cuelgue del retrovisor del camión más grande del mundo, y que un camionero me pegue con la punta de su dedo medio.

Que la gente no llore, el típico cliché.

3 si no quiere, no comente

316. (II Parte: Giovanni Carrasco)

Yo había decidido probar fumar tabaco en vez de cigarrillos. Entonces tenía una cajita media reciclada en donde guardaba el tabaco y los papelillos.

Boté todo el tabaco y rellené la caja con todo lo que cupiera de cogollos. No lo podía creer. Iba, la examinaba, le sacaba un cogollito por acá, otro por allá, me volvía a sentar, y me volvía a parar casi altiro. Hasta que llené la caja de cogollos olorosos hasta que no cupo ni uno sólo más.

La fui a buscar a su casa con una caja llena de weed y una sorpresa. Nos habíamos despedido hacía unas horas, entonces era imposible que yo tuviese plata para comprar, o tiempo para hacer una mano. La saludé apurado. Nos subimos al auto para ir a hacer un trámite urgente. Le pedí amablemente y con porfavor que me enrolara un cigarro. Que la cajita estaba en la guantera.

Disfruté ese momento en que abría la cajita y reaccionaba como reaccionó. Después le conté la verdad. Que estaba dando un control y había me encontrado la planta observando lontanaza con mi vista de águila. Entonces me miró a los ojos y me dijo con toda seriedad lo que íbamos a hacer: íbamos a volver a la Universidad cuando estuviera oscuro y robarnos la planta...

Entonces nos estacionamos lo más rápido que pudimos, nos armamos de mochilas y partimos caminando rápido mirando para todos lados y riéndonos un poco de nerviosos. Ella en el camino me decía que obvio que la planta debía ser mucho más cagona de lo que ella se imaginaba, que obviamente yo había exagerado. Llegamos a la planta, y nos quedamos en silencio, hata que me dijo despacio: "Con che su ma dre".

Me demoré mucho menos de lo que creí que iba a demorar la faena. En 20 segundos lo único que quedaba era un tallo flaquito y tímido.

Nos fuimos de vuelta, cruzamos toda la universidad caminando a la velocidad del rayo, dirección al auto. Nos sentamos y no podíamos dejar de reírnos. Entonces nos organizamos. Decidimos separar todos los cogollos de las ramas y guardarlos aprte. Entonces agarramos una caja de anteojos y la empezamos a llenar. De la mochila salían ramas y ramas y ramas y ramas llenas de cogolo, hasta el punto que gritábamos de alegría cada vez que salía otra rama.

Nos fuimos para la casa y nos sacamos fotos con el botín, y nos cagábamos de la risa cada 30 segundos y decíamos todo el tiempo "que cuático".

Hicimos tres paquetes y cada uno lo dejamos secando de una manera distinta. El primero pegado con escotch al motor del auto. El segundo debajo de una teja del techo de mi casa. El tercero en un frasco a la sombra.

Esperamos un día, e invitamos a un grupo de amigos a un festival épico y secreto en mi casa, y los agasajamos y los deleitamos, y les contamos el secreto, y les pedimos que no les contaran a NADIE.

Nos cagamos de la risa, y uno de los que invité, me dijo que lo más indicado era probablemente dejar un paquete de agradecimiento en el lugar en donde estaba la planta. Aludiendo a que si alguien había plantado una plantita no podía ser malo. Y ahi entonces me empecé a perseguir, y creer que terribles cosas me pasarían, y que el karma no perdona y todas esas cosas.

Despedí a todos los invitados cuando ya se hizo demasiado tarde, y me quedé solo. Me metí a mi mail, y tenía el siguiente mensaje en facebook. (disculpen por la calidad del pantallazo)

2 si no quiere, no comente

316.

La semana pasada tuve control en la universidad. No me terminé de leer los textos que me correspondían, pero por divina providencia, a la ayudante se le ocurrió hacernos un control grupal. Me junté con Aldo por que me río con él. Nos juntamos con Oli, por que nos reímos de él. Además estaba el roquero Reckmann y la primorosa Marissa.

El conrol grupal involucraba conversación, así que pedimos ir afuera, a inspirarnos con un pucho. Nos dijieron que no al principio, pero parece que la ayudante también tenía ganas de fumar, porque al rato nos dijo que sí. Sacamos nuestras sillas y nos instalamos afuera. Reckmann se aireaba un poco más que el resto, pero nadie lo tomaba en serio (andaba con muletas, se había caído en una curva veloz, en su moto rápida y furiosa) . La Marissa escribía para no pensar (declamó que andaba con caña), Y a Oli nadie lo escuchaba. Yo hechaba la talla con Aldo mientras me enrolaba un cigarro.

Oli me preguntó qué era lo que estaba armando... Le dije "Un pito po compahdre, ¿Querí uno?" Y me dijo que no, que el no le hacía a esas cosas. Todo esto mirando al frente, y sintiendo como Aldo me estaba buscando la mirada pa cagarnos de la risa. Después de un rato me prendí el cigarro armado, a metros de la ayudante que estaba un poco más allá fumándose el suyo. Ahí el Oli se alarmó, y me preguntó un poco complicado si no encontraba que era muy "carepalo". Yo le dije "No pasa nada compare", y en ese momento, divisé a lo lejos la silueta de una planta de Maria Juana.

No alcancé a terminar la palabra Marihuana en mi cabeza cuando ya iba corriendo hacia ella, casi saltando. Se me olvidó por completo todo lo que tenía que hacer, y cuando llegué a la planta, sin ni siquiera darme cuenta de la maravilla que tenía enfrente, le recorté la punta, y un par de cogollos lindos más, y me las guardé en el bolsillo: No pude controlar todo lo que me pasaba, y me volví a sentar al mismo tiemp oque saltaba, obligando a los de mi grupo (que me miraban con cara de quétepasa) que todo eso no se lo dijiesen a NADIE.

La Marissa, que a veces fuma la weed, partió a oler la cosa, concluyendo que la planta no podía ser de eso. Que no tenía olor. Mejor para mí.

5 si no quiere, no comente

Discurso Standard para proclamar en el Funeral / Boda de un amigo (a)

Versión Funeral


Nosotros nos ayudamos mucho.
Prefiero decir Nosotros antes que decir que tu me ayudaste mucho a mí, y yo te ayudé mucho a tí.
Por que el Nosotros es más noble que el Tú y el Yo.
Es incluso más noble que el Vosotros y el Ellos, que involucran exclusión.
En el Nosotros hubo una díada, estaba el Tú y el Yo adentro, ninguno estaba antes que el otro, ninguno se dijo primero.
Ahora se va una parte de Nosotros, y con eso siento que se va una parte de mí.







Versión Boda

Nosotros nos ayudamos mucho.
Prefiero decir Nosotros antes que decir que tu me ayudas mucho a mí, y yo te ayudo mucho a tí.
Por que el Nosotros es más noble que el Tú y el Yo.
Es incluso más noble que el Vosotros y el Ellos, que involucran exclusión.
En el Nosotros hay una díada, están el Tú y el Yo adentro, ninguno está antes que el otro, ninguno se dice primero.

Es por eso que ahora, a ustedes (nombres de los novios), les recomiendo que comiencen a construír un nuevo y genuino Nosotros. En el cual no se Imponga ninguno sobre el otro, que se apoyen mutuamente en un sólo ente orgánico y armonioso, donde existan las mismas preocupaciones y atenciones para el otro que las que uno procura para uno mismo. Los quiero.

0 si no quiere, no comente

Un hombre

Un hombre se peina en la oscuridad. Un hombre va al baño, y mientras mea se limpia las orejas, tira los cotonitos teñidos de naranja al agua amarillenta. Un hombre se observa al espejo y sin siquiera darse cuenta se desiluciona un poco más que la última vez que lo hizo. Un hombre se olvidó de cuándo le surgió ese incipiente pelo entre sus senos que olvidó cuándo le surgieron.

Un hombre descuelga el crucifijo que encabeza la cabecera de su cama, sin razón aparente. Un hombre se arranca una cana de la patilla, lanza un suspiro cansado, y se imagina sus sienes plateadas al corto plazo. Un hombre se pregunta porqué.

Un hombre siente unas ganas desgarradoras de encender un cigarrillo en la mitad de la noche, siendo un hombre que renunció al cigarrillo hace años. Son las cinco y media de la mañana, ese día esta a punto de encenderse con toda su energía, y ese hombre logró dormir cincuenta minutos en toda la noche.

Un hombre miente. Miente sistemáticamente a todo quien cursa palabras con él. Como un niño intenta absurdamente convencer a todo el mundo de algo absurdo. Miente a tal punto de dejar callada a la gente para convencerse a sí mismo de que dice la verdad. La verdad es que la gente calla. La verdad es que la gente calla por compasión. La verdad es que el no sabe que miente. La verdad es que miente por que se quiere sentir un poquito mejor. La verdad es que la gente no sabe que calla por compasión. Por que no es una compasión que conocen.

Un hombre trata de conciliar el sueño pensando en el futuro de mentira. Un hombre cree que le esperan grandes oportunidades, diametralmente opuestas a las que se ha perdido en su vida. Un hombre no sabe que son fantasías. Que son esas fantasías las que le quitan el sueño. Un hombre sabe en el fondo, que todas esas fantasías que se merece son mentiras.

3 si no quiere, no comente

Lisa y LLanamente un estreptococo.
suponiendo otra vez los ánimos de la gente
una tapa dosificada engañeosa y fanfarona
y que el protozoo se alimenta de todos
a la larga.

Y cuál es el sentido de la señalética
y de las normas de ortografía
y de las buenas enseñanzas
y de la disciplina.

De todas las cosas que existen en el mundo
hay cosas que vienen al caso para ser detestadas

El vidrio
el plástico
el choapino el neoprene

esos trajes de sorfista
como de goma blanda y dura

detestable.

la cultura sin opinión
La Opinión sin Cultura.

Te quiero tanto que me dan ganas de morderte y de arrancarte un pedacito de un puro mordizco, como si fueses de un material.
Y de tanto retardar se me muve una pura patita, por que mis sueños se realizan en mi patita (Que se muve)

Pero las ballenas azules: Existen ¿O estan extintas?
Creo que eso es primer paso para conversar.
Esos sonidos de ballena azul son cosas que se escuchan
en los círculos new age (mulamente)
¿O deemos creer
en la ballena axul?

¿Y si esta ballena azul tuviese plumas?
No me involucro, sólo me pregunto
¿Tendría otra llegada al público?
¿La gente la quiere?

Y si pudiese mutar, aprovecharía el don
de la irrefutabilidad
el que nadie en ningún lugar sea calificado
para decir nada en contra mío.

figo
sigo
lego
tigo.

0 si no quiere, no comente

Esta es para Uds.

Que encuentran todo como el hoyo, que andan de pañuelito al cuello, que se precian de ser cultos y se inundan en sus datos. Ustedes, que viniendo de buena familia, se quieren distinguir, siendo diferentes, siendo europeos. Ustedes que mran todo como ceñiendo la nariz, como oliendo caca, o huevo podrido. Que encuentran todo malo, que ya no escuchan música electrónica, que pasaron por esa. Que se visten a rayas, que calzan grandes zapatillas y apretados pitillos, que se cubren con Ray-Ban de colores, puesto que a lo más incómodo a lo que se pueden enfrentar es a la mirada de un desconocido.

Ustedes son los que hacen que el chileno sea un pelafustán. Ustedes son los que impiden que a uno le de el ímpetu como para ser original. He sido creativo toda mi vida, y recien ahora me vengo a dar cuenta de que siempre quise complacer a alguien. A todos ustedes manga de conchas de su madre que rehúyen de lo auténtico por que no se parece a nada, que siguen opiniones ajenas, como si fueran teñidos con cloro, que siempre tienen la simpatía floreciéndoles de sus sonrisas taquilleras, Que siempre tienen influencias, que se dejan embarazadas a sus pololas y no les urge, por que tienen mecenas, nunca se alcanzan a urjit porque nunca empiezan a ser papás, por que siempre son hijitos. Y a los hijos de los hijitos les ponen nombres bíblicos poco típicos. Colomba, Nicanor, Samuel.

Y por que ellos saben acerca del director de Kubrik escuchan a Kraftwerk y leeen a Kafka, y siguen a otros autores con K, entonces lo que uno haga pasa por sus varas. La originalidad de uno se ve mancillada porque otro en el Portugal puede pensar algo parecido a uno. Y por eso a uno le cuesta arriesgarse y dar jugo. P Por eso a uno le cuesta reconocer y explotar lo propio como si nuestra sociedad fuese cosmopólita.

No quiero ser un descreído. De seguro si mi objetivo fuese hallar minas ricas, no me daría cuenta de lo que estoy diciendo. Porque el ser bacán es cuantas minas ricas quieren conversar con uno. Eso es lo que me diferencia de ustedes. Eso es lo que, a la larga, me convierte en un personaje non grato, por que ustedes tienen una cpacidad asquerosamente engrupida de hacer lobby entre ustedes. Y así se comparan las minas, y se comparan ustedes.

1 si no quiere, no comente

311.-

Hoydía me puse a pensar en el título que lleva este blog. Nunca lo he cambiado, he escrito 310 entradas desde que el consumo de la juventud era un tema tan vivo y articulado en todos mis pensamientos, que ningún otro título parecía tan adecuado para englobar todo lo que naciera de esta creatividad.

Es un tema que a momentos de mi vida he creído tener resuelto, sin embargo es un embrujo que podría perdurar hasta el día de hoy, dado que cada día creo que queda menos juventud para consumir.

el otro día me levanté a la mitad de la noche como en los sueños clichés- Con un salto súbito y un ejercisio abdominal perfecto- me levanté en una noche caliente de sudor frío. Y es que vivo buscando argumentos para soslayar la inminente muerte. Descubrí algo. Iré por partes.

1.- Hace algo así como dos meses tuve un sueño en el cual el mismísimo Dios se me aparecía. Era una prescencia total y luminosa, indiscutiblemente el Dios de esta cultura y esta enseñanza. Me reveló una verdad tan absoluta que siendo que estaba soñando, no pude seguir soñando (seguía soñando, pero sentía que era un absurdo encontrarse con algo tan real en un sueño). Dios me hablaba como le habló a Moisés por medio del arbusto ardiendo, pero en vez de hablarme deuteronómicamente, me declaraba la verdad con palabras que yo podía comprender con mi intelecto. Dios se volvía tan humilde que se volvía paralelo a mi inteligencia. Desta manera me presentaba una Gran Verdad. Como suele pasar en los sueños, uno prefiere seguir soñando, en vez de despertarse y escribir el sueño para preservar las verdades, entonces no me acuerdo de lo que me decía. Sólo sé que era una gran verdad que me hacía comprender muchas cosas con tranquilidad, como la primera escena de 2001 ( la de los monos o ancestros directos del humano descubriendo un palafito de textura perfectamente roma, o al mismo tiempo el descubrimiento de la palanca, herramienta fundamental para nuestra civilización) Lo único que sentí fue unas irrefrenables ganas de ver esa película, diciendo " en esa imágen esta todo, que no sé qué es específicamente.

2.- El descubrimiento de la nada previa. Osea, si el hecho de la incertidumbre a la muerte se funda en algo, se funda en el futuro, puesto que es hacia la nada. El vértigo hacia lo desconocido, la inmensidad de la eternidad que tomará lugar en el momento de mi muerte, me produce una inmensa ansiedad que soy incapaz de asimilar. Por eso mi miedo a las profundidades que se encuentran inusitadas con la práctica del buceo esnorquel, por eso mi imcomprendida alarma frente a la contemplación prolongada de las estrellas, por eso mi fobia a l raciocinio del concepto del tiempo. Nietszche me dio una tranquilidad desesperansadora: Venimos de la misma nada a la que nos vamos a encontrar después de morir; permaneció toda una eternidad antes de mi nacimiento, y raramente, prevalece la angustia a la nada que viene después, por sobre la angustia a la nada de la cual vengo, factor humano. Un factor egocéntrico por el hecho del humanum est.

3.- El miedo a la muerte me he dado cuenta que se enmascara. No es el miedo a la muerte propiamente tal. Qué cosa más linda que el dascanso eterno. Lo verdaderamente angustiante es la idea del ser humano enfrentándose a la muerte. Es decir, No me da miedo a la muerte en sí, si no más bien al hecho de enfrentarse a la muerte. Que el día de mañana me digan "padece de cáncer", o algo parcido; el Sida, la Gota, la Diabetes, la Diálisis, la Metástasis y otras palabras terribles que sellan el destino irreversiblemente. Es el angor de encontrarse desauciado, de ver un camión en contra emitiendo el ruido de los chirridos de sus ruedas, y ver sus luces en contra y escuchar su bocina de tren sin poder parar, y yo diciendo algo como "CHUCHA... CAGUÉ... CHAO". Es una cosa más bien del miedo de enfrentarse a la muerte irrevocable estando vivo, que a la muerte misma. De cosas que son incompatibles por su naturaleza. Por eso tantro miedo a envejecer, y decir ya es más lo que está hecho de lo que se puede hacer, ya es más el trecho recorrido que el que queda por recorrer.

Y anticiparse olvidando el presente. Estas cosas me tranquilizan, me inquietan.

3 si no quiere, no comente

Hace un rato te estaba mirando a los ojos, tu me mirabas.
Tu cara se alumbraba de amarillo y de rojo a intervalos idénticos,
en un momento te alumbraste de amarillo y verde con la misma intensidad
y al mismo ritmo.

Era el semáforo de enfrente, y la camioneta que señalizaba para doblar,
y yo altiro pensé que era como la imágen de una película, o como un verso.
Tu me mirabas como sabiendo lo que yo pensaba, no lo sabías, no te lo diría.
Fue un espectáculo tan privado.

2 si no quiere, no comente

Acerca de los flaites

Antes, cuando chico, tuve una atracción media enfermiza con los flaites. Me hice amigo de un profesor del colegio que me abrió los ojos a mis tiernos 17. Me hice demasiado amigo. Tanto, que me desperté a una nueva realidát. Dejé de creer en Dios (lo que es una larga historia, viniendo yo de otro colegio Opus Dei, siendo el director de la pastoral de mi flamante nuevo colegio), me introdujo en el mundo de los pitos, me convertí en comunista.

Él vivía en La Florida, yo pasaba en su casa, sus hijos me decían hermano, y me comentaba impresionado cómo las lolas me miraban al pasar, cuando íbamos a comprar la once. Yo no me daba cuenta. Yo empecé a hacer propaganda política entre mis amigos, molestando a muchos. Despotricaba en la mesa familiar, con esta pseudo-autoridad nueva que me había ganado por el estirón puberal.

Me compré libros de Nietzche que no entendí, que cuando los volví a releer me produjieron asco o vértigo, algo así. Ocupaba un morral, porque correspondía, les hablaba a mis amigos del MAC y de Matucana 100, me perforé la oreja (usted diga "Oh"), y sentía vergüenza de mi gente, sentía que no podían ser tan ciegos. Mis papás catalogaban esta metamorfosis como "esto que le bajó a Felipe", nunca involucrándose en una conversación seria, a la altura.

Entonces, todos esos lugares que yo no conocía, que salían en los carteles de las micros eran una choreza, y más aún de noche. Me sentía protegido por una bacanidad extraña en lugares peligrosos. Tenía pensado para mí un futuro brillante, y me atrevo a decir que ese fue uno de mis momentos más creativos y fructíferos, porque tenía la firme convicción que cuando grande sería Grande. Creo que el hecho de haber estado en un colegio Opus Dei me encanta, porque me da un permiso extraño para odiarlo, una cierta autoridad que no tienen las personas que no pasaron por lo que pasé yo. Si me encantara el Opus Dei, creo que me daría un poco de vergüenza haber pasado por un colegio del movimiento.

Entonces, yo era un pendejo chorizo que se las daba de que tenía mucho más experiencia que el resto. Tenía esa extraña fascinación por el flayte, porque pensaba que yo podría decir el día de mañana que yo venía de la misma calle. Todo una gran mentira, un pedazo de historia que yo decidía elegir como parte mía, como deliberadamente escribiendo un guión de película. Creo que es una actitud que no voy a volver a tener, creo que es una actitud que se debiera tener toda la vida. Porque era audaz, desfachatado, creído y joven.


Y así, me acerqué a conversarle a los flaites de la peor calaña, a gente política, a travestis, a hampones cogoteros sin ganas de escuchar y a gente sensata y humilde. Eso andaba buscando porque eso prefería. Y aprendí, pero ahora miro para atrás y siento que tenía más ganas de hablar, más ganas de probarme cosas a mí mismo que las ganas de realmente compartir.

Ahora, soy un huevón medio plano, cuico a recagarse, de izquierda dosmilera, que es lo que la lleva hoy por hoy, que se fue a vivir para la Dehesa por un tiempo, y pasó fines de semana completos sin salir de esa comuna, que prefiere las rubias, y que tiene prejuicios con los flaites. Porque creo que los flaites tienen menos tiempo para pensar cosas profundas que los cuicos, que prefiere en las noches ser un perro de raza de verdes pastizales que un quiltro zarnoso en calles pestilentes. Que se acomoda en historias familiares de antaño o de amigos de la familia de apellidos familiares, que en la fortuna de una noche en cualquier parte. Que prefiere la calidad de una noche caliente y silenciosa que una fría y ruidosa. Que aboga por su futuro, que hace "lo necesario", que ha aplacado las experiencias, que ha dejado de callar las experiencias, y que las escupe como anécdotas para que la familia familiar goce. Que se ha quedado vacío.

8 si no quiere, no comente

La biología del Morrison Andino.

Hace poco supe que el Morrison tuvo un hermano y que murió. Siempre que uno escucha información de ese tipo es como caminar a pata pelá donde se acaba de quebrar un vidrio. Uno se va con cuidado, queriendo saber, pero avanzando lo más que se pueda, mientras se pueda. Ni siquiera le basta al Morrison Andino, que ya le han pasado muchas cosas peores, pareciera no importarle. Ese hermano era un gemelo siamés. Según un amigo en común, hay unas fotos dando vueltas en la Internet. Yo ni le pregunté datos específicos cuando conversamos el tema, he preferido mantenerme libre de esa imagen en mi cabeza por el momento, no necesito más mitología personal.

Según tengo entendido, el Morrison nació con dos cabezas. Su hermano (al que hemos llamado Chamito) habitaba la otra cabeza que supuestamente, se asomaba por la cicatriz de su hombro izquierdo -que yo he visto y puedo dar fe - se asomaba otro ser humano. No como un proyecto de cara inerte, ni un tumor, sino un ser pensante, que hablaba, tenía necesidades y control de parte de los órganos y el cuerpo. La cabeza de su hermano Chamito controlaba el lado derecho del cuerpo, y la cabeza del Morrison el lado izquierdo. Además, compartían varios órganos, lo que hacía que fuera imposible separarlos, hubiese sido como partir a la guagua de Salomón en dos.

Casos como estos abundan en Internet, y alimentan los morbos de miles de personas. A mí se me despertó una curiosidad parecida a la que tratan de causar a momentos con la teletón. Un morbo mezclado con misericordia, que hace que uno se sienta justificado.

Lo que más me llamó la atención de la historia, es que se podría decir que Morrison le ganó a Chamito. Sus cuerpos luchaban por imponerse el uno al otro, y había momentos en que un hermano quería una cosa, y el otro quería otra, y había uno de los dos que ganaba. Ése era el dominante Llámese prevalencia, irrigación nerviosa, ímpetu, fuerza de voluntad o la ley del más apto, fue en ese combate cuerpo a cuerpo, que uno le fue ganando al otro, y paulatinamente fue succionando la vitalidad de su hermano a punta de tenacidad, hasta que el otro se durmió y se volvió un fruto seco, que fue removido fácilmente como una costra.

Como no me atreví mucho a preguntarle del tema, la conversación derivó en otros asuntos relacionados con la biología y la evolución humana. Morrison tiene la teoría de que venimos de los camarones. Con eso se refiere a los crustáceos y los animales marinos. Pero por sobre todo, destaca que venimos del agua. Del elemento agua.

Dice que el pelaje es algo que tenemos como residuo del mar. Dice que el ser humano evolucionó y se hizo un ser pensante en el momento que comenzó a peinar y cortar su pelo. En ese momento se irguió en dos patas y se alejó de su origen.

“Si tu te fijas en el manto sagrado, sale que Jesús Nazareno tenía dreadlocks; eso es por un viejo mandato judío, algo así como “no cortarás ni peinarás tu pelo” y eso viene de la premisa de no ocupar ningún elemento cortopunzante sobre el cuerpo. Por eso los rastas se dejan largo el pelo y la barba. Tampoco se cortan las uñas ¿Hay visto algún rasta con piercings? Por eso se murió Bob Marley, por que le dio cáncer en el dedo chico del pie, y no quiso operarse. La pulenta”

Según el Morrison, cuando el mono comenzó a preocuparse del pelo, comenzó la vanidad, por lo tanto ese mono dejó de ser uno con la naturaleza, y comenzó a preocuparse en cómo se veía desde afuera. Dice que el pelaje es una proyección del cuerpo, buscando el mar como las olas, como protegiéndose del oxígeno. Dice que la gente rulienta es diferente a la gente con pelo liso. Dice que tienen historias, evoluciones, formas de ser, y objetivos diferentes.

Creo que un factor a considerar es que Morrison es zurdo.

0 si no quiere, no comente

El porqué ya no escribo tanto aquí

Es por la aspiradora de tus ojos.
por el ventilador de tu boca.
por el guatero de tus manos y muslos.
por el lavaplatos de tus oídos.

la aspiradora podría ser solarium
y el ventilador agenda
el guatero podría ser especia y alarma
y el lavaplatos verdad.

1 si no quiere, no comente

Y si es que tu número de la suerte es el 8,
entonces 8 mil es mil veces tu número:
Son Mil fortunas
Son Mil veces gracias

1 si no quiere, no comente

Voy a escribir para derrotar todas las cosas que no debieran ser. Voy a derrotar todas las cosas para poder escribir una historia. Porque el paralizarse de felicidad es algo frente a lo cual uno podría decir "ya, bueno", porque cada vez que trato de concentrarme en lo que hay por dentro me encandilo con pura luz, todo pareciese verse blanco.
Lo que le hace bien al cuerpo no es necesariamente lo más rico. El agua no es la más rica pero es la más buena. Lo que le hace mejor al espíritu no es necesariamente lo que entra por los sentidos y da placer. Pero generalmente las cosas buenas para el cuerpo son ricas, y las cosas buenas para el espíritu son bellas para los sentidos.

1 si no quiere, no comente

Tengo que contar dos cosas

Hay una casa en la Norte Sur. Es una casona más bien, media antigua, y se ubica cerca del parque Ohiggins. Y está en, la Norte Sur, esa es su peculiaridad. Yo la visité una vez, estaba con la Sofía, se ve que es media antigua y lujosa, y lo increíble es que la Norte Sur pasa justo por debajo. Justo a la salida de un paso bajo nivel, por la ventana de una de las habitaciones se puede ver el zumbido de los autos que pasan fulminantes y sin molestar, porque a esa velocidad no tocan la bocina. No me acuerdo muy bien porqué estube allí, pero puedo dar fe de que pasé una noche en esa casa. No la conocí completamente y no estoy realmente seguro de quién habita en ella. Se lo comenté al Javier en un carrete, y me dijo que con el Robert tocaron una vez cerca de ahí y pasaron por la casa, me contaron que para esa tocata le pasaron unos cables así de guatones.

Lo otro, ayer supe la verdad acerca de la internet. En realidad cada página de internet es una cartulina desplegada, y se tiene una cámara que la filma las veinticuatro horas del día. Ayer me estaba metiendo a la página de la nacha taré, y caché que estaba todo desordenado y tenía unas fotos tiradas encima, como era tarde no se imaginaba que yo iba a cachar, derrepente vi una mano cruzarse por encima de la página web, y manipular las cosas, como si estuviese en una salita pseudocarretiando.

4 si no quiere, no comente

El parque automotor.

Si uno lo piensa, lo único que divide el mundo interno del mundo externo, es la piel. Un pedacito de tela orgánica, un márgen que divide lo que es mío, de lo que está más allá. Un límite entre lo que puede ser sentido y lo que sólo puede ser pensado. Una división entre el verdadero yo, y lo que los demás creen de uno (a partir de lo que pueden llegar a ver)



Según Jung, lo que nos separa de nosotros mismos, lo que media entre la realidad (en cuyo ámbito está la sociedad) y nuestra interioridad psíquica es la máscara. Son los roles que asumimos para que los otros nos entiendan y toda esta rueda siga girando. Es así como uno se puede cambiar de máscaras. Uno puede ocupar una máscara a las 7 de la mañana, y ponerse otra a las 13 horas.



Uno puede vestir máscaras que son de agrado general, que todos disfrutan, y que muchos se pueden poner también. Uno puede disponer de máscaras exclusivas, únicas, uno puede guardarse la mejor de las máscaras para un momento especial, pero uno nunca puede despojarse de las máscaras. Incluso hay gente que se identifica demasiado con una máscara, y surge la patología; el profesor que es todo el día profesor, el narciso que es todo el día un bacán, etecé, etecé.



Basta con hacer el simple ejercicio de poner la atención en qué se fija uno cuando ejecuta una acción: si en cómo uno se ve, o en qué se siente específicamente cuando se ejecuta dicha acción (extroversión versus introversión). Una persona cuando hace algo concentrado, y se entrega por completo y con dificultad en algo, como por ejemplo tocar algún instrumento, pareciese que no le importase mucho cómo se está viendo desde afuera, sino del resultado global de su acción, de adecuar y modular de la manera más adecuada su acción para que tenga coherencia lo que trata de expresar su mundo interno, con el mundo externo. Paresiese vivir una pequeña crisis en su máscara, pareciese no necesitar expresar el goce.



Ahora, otra cosa curiosísima y media divertida son los autos. Los autos son como los perros, están destinados a parecerse a sus amos. Son frecuentemente proyecciones fieles del mundo propio. Freud dijo que los automómiles eran proyecciones del falo, pero en fin... Se puede adivinar con cierto grado de confianza la forma de ser de una persona a partir del auto que tiene, y de cómo maneja su auto. Es una máscara enorme, que engloba todo su cuerpo y tapa toda su piel con una nueva piel metálica.



Estos autos se transforman en unos animales. Unas especies de chancho, que alojan unos pequeños cerebros que son pequeños seres humanos. Entre autos se el lenguaje es sólo bocinazos y cambios de luces. El resto sería comunicación relacional, o actitudinal, como las velocidades de los autos, la agresividad propia de algunos lugares en algunos momentos, y etc. Como chanchos pareciesen ir todos a algún lugar sin saber cuál es el primero ni el último del rebaño. Y de vez en cuando se comunican con otras especies de animales, que son los semáforos y los ceda el paso. Los disco pare y los carabineros, que son como depredadores, que algunos respetan y son cautelosos, y otros se las pasan por alto, porque se creen chorizos. Unos pocos caen bajo la emboscada de ciertos depredadores, y no corren la buena suerte de poder contarlo.

3 si no quiere, no comente